Por: Guadalupe Regalado.
Quizá los políticos piensen que mientras ellos ganen, los demás no importamos. Ojalá que también dejen de molestar cada vez que hay procesos electorales. Porque cómo dan lata y verdaderas molestias.
Lo cierto, es que algo debemos hacer los ciudadanos ante el crecimiento del desempleo, ya que no podemos quedarnos de brazos cruzados. Es preocupante que la tasa de paro en México haya sumado 560 mil personas más en el último trimestre, siendo ya el 6.2% de la Población Económicamente Activa quienes no cuenten con un ingreso económico.
Mientras que 12.4 millones de personas se encuentran subempleados en la economía informal. En esa economía subterránea, donde no hay prestaciones, no hay incluso, derechos laborales, y lo peor de todo, no hay un reconocimiento institucional a su trabajo.
¿Qué hacemos por estimular el crecimiento del empleo?
En México se hacen "teletones" por la salud y por los juguetes. En México se hacen concursos "educativos" patrocinados con dinero del erario a través de un sindicato de "educadores". En México se hacen marchas políticas y sindicalizadas por recuperar el "cochinito", aunque nos dieran un servicio eléctrico por demás ineficiente.
Y se hacen "ferias" de empleo, que realmente no son otra cosa más que un circo de recepción de currículums, donde se hace como que reclutan, pero realmente no son otra cosa más que bases de datos que luego sirven para recibir llamadas de un montón de servicios incomprables, por una sola razón: el target no tiene solvencia económica, porque no tiene empleo.
En México necesitamos los ciudadanos estimular la creación de las fuentes económicas de manera productiva. Contando, en que el gobierno no nos otorgará estímulos fiscales, como podría ser la excención temporal del pago de impuestos, a cambio de la creación de plazas laborales. Por el simple hecho de que en vez de reducir los impuestos, nos los incrementan. El gobierno sólo quiere eso, el poco dinero que nos quede, pero ni mejora la calidad de los servicios, ni crea empleos.
Así que la estimulación de las actividades económicas tienen que venir de otros puntos. ¿Cómo hacer algo sin dinero, sin apoyo del gobierno, sin corromperse, sin caer en mafias?
Una posibilidad puede ser apostar por nuevos mercados industriales, que a su vez, generen nuevos servicios y de mayor calidad para las empresas, por ejemplo:
*Las energías renovables, lo que incluye desde su recuperación, transformación y empleo en la industria.
*La gestión de los recursos naturales, como el agua, la luz, que no es otra cosa más que educarse para saber cómo y cuánto emplear de estos recursos sin malgastarlos.
*La promoción turística y cultural a través de eventos organizados por la misma comunidad, desarrollo de comunicación dirigida a tres segmentos de mercados principalmente: el local (familias y grupos estudiantiles), los grupos de negocios y el extranjero. Dentro de este sector, se debe comprometer la responsabilidad social de las empresas turísticas en la protección del medio y sus recursos naturales.
*Los servicios de gestión, donde se acoplan a todos los profesionistas, para lo que se puede promover una flexibilización en la contratación de sus servicios, de manera que puedan mantener un ingreso constante, pero no por ello tengan que permanecer de 9 a 12 horas dentro de una misma compañía. En este segmento de la población, podemos destacar la factibilidad que tiene la autonomía (trabajo por honorarios) y el teletrabajo o su ocupación a tiempo parcial.
*Investigación y desarrollo de nuevos productos, orientados a nichos de mercado específicos. Si las empresas destinan proyectos a grupos de profesionistas o de jóvenes universitarios a través de concursos, no sólo mejoraría la calidad productiva, tecnológica y científica en México, sino también se incentivaría el crecimiento del mercado tecnológico en México, con productos hechos en casa y a un costo más accesible.
Por otro lado, la flexibilización de quienes tienen una empresa orientada a la generación de servicios o productos industrializados, podrían permitir la apertura de espacios al interior de sus propios negocios por parte de un tercero, que ofrezcan otros servicios que ellos requieran, o bien, que sus empleados consuman, sin que por ello, entre en el inventario de la empresa. Entre estos servicios pueden preverse los de comida, papelería, o incluso, guarderías infantiles, siendo los empleados los que pagarían por los productos o servicios consumidos.
Su inclusión dentro de la gran empresa frenaría la economía informal, aportaría un valor agregado a la gran empresa y estimularía la economía de ambos, delegando el servicio especializado y vendiendo sólo los productos que requiere el nicho de mercado, lo que optimiza la inversión.
No podemos esperar a que el gobierno quiera crear empleo.
Es triste ver un país como el que tenemos: corrompido por sus propios gobernantes, inseguro, donde la desesperación de un sector de la población los ha conducido hasta solicitar a la ONU la presencia de los Cascos Azules. Insovente económicamente para hacer frente a las necesidades de la población.
Pero es más triste ver que los ciudadanos esperamos a que las respuestas y soluciones vengan de la gente que contratamos para formar el gobierno y las cámaras legislativas. Si ellos no pueden, porque ya han demostrado mil y un veces su incapacidad profesional, nosotros, los ciudadanos debemos recurrir a nuestra imaginación y a nuestros conocimientos para solucionar el problema en que esta gente, los que si cobran y cobran muy bien, nos han metido.
Dialoguemos como ciudadanos, permitamos que quienes no tienen empleo puedan acceder a uno, y los que desean mejorar su situación económica (que somos todos) podamos hacerlo.
El secreto de tener éxito no es cerrarse a escuchar lo que otros quieran expresar, sino poner de antemano canales de comunicación para que las propuestas fluyan. Si bien es cierto que los empresarios suelen estar en juntas, por lo menos permitan que haya alguien en su empresa que esté dispuesto a escuchar, para llevar las propuestas hasta ustedes. Publiquen su correo electrónico para que su compañía encuentre lo mejor del talento. Y quienes deseen aprovechar esos canales de comunicación, no lo hagan para hacer reproches. Mejor usen esa oportunidad para contactar a lo que puede ser una buena oportunidad de negocio o de crecimiento profesional.
Si a corto plazo conseguimos como ciudadanos mantener la creación de fuentes de trabajo productivas con beneficios sociales y económicos, entonces, después tomamos decisiones respecto al trabajo de los políticos y su creatividad convergente frente a las estrategias fiscales. Primero, lo primero. Necesitamos trabajar.
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