Google
 

Ingresa tu e-mail y sé primero en enterarte de las noticias de Política

Delivered by FeedBurner

Feed del Sitio

 


InfoQus

jueves 24 de abril de 2008

El desmoronamiento del PRD refleja su esclavitud ante la negligencia.


Por: Susana Mendoza.



Poco antes de la media noche, el Frente Amplio Progresista rompió su "alianza" entre gritos e insultos. Los muros de la vieja casa que alhoja al denominado "Gobierno Legítimo" se cimbraron con los gritos entre el senador Carlos Navarrete y el ciudadano Andrés Manuel López Obrador.


"El Senado es una jaula de locos" reclamaba Navarrete a quien firmara la orden de clausura de las tribunas legislativas.


Será acaso, que a Navarrete la presión de sus propios compañeros perredistas le están haciendo creer en las Instituciones, en mantener el diálogo y hacer su trabajo legislativo como debieron haberlo hecho desde el principio:


“Yo sí creo en la vía parlamentaria”, no creo que el debate político sea “una pérdida de tiempo, no creo que podamos transformar al país así. Debatamos”. ...decía Navarrete.


Sin embargo, la postura del ciudadano López impide hasta el momento que los legisladores perredistas hagan su trabajo.


“Yo no puedo dar pasos en falso por este asunto”...."Yo mañana les digo"......“Es que esto, para mí, es una vacilada, no sé si me explico. Lo importante es que ganamos en tiempo, pero lo ganamos no por la negociación, lo ganamos porque tomamos la tribuna, no sé si me explico”.
“Que no se confunda: si ellos se aflojaron, fue por la toma de la tribuna y por el movimiento, no por la negociación. Entonces esto nos va a llevar a que tengamos tiempo para que, con el movimiento en la calle y con la fuerza de la opinión pública vayamos por buen camino”.


De titiriteros a títeres.


Si bien es cierto que muchos de los legisladores que mantienen clausuradas las tribunas, ya demuestran su hartazgo, también es cierto que algo los hace recaer en la incongruencia de sus actos.


La propia Ruth Zavaleta, Presidenta de la Cámara de Diputados no ha descartado que se abandone la tribuna, en un gesto de "solidaridad" con el pueblo mexicano. En días pasados, la diputada Zabaleta respondió a la prensa, con un contundente enfado por la conducta de López, admitiendo, que "es su forma de resolver las cosas en el partido (…); le gusta resolver las cosas como él quiera…".


"No hay razones para mantenerla tomada. Ya triunfaron, ya ganaron la propuesta de debate; me parece que lo más conducente sería que pudieran permitirnos trabajar", afirma Zabaleta.


Por su parte, el también legislador Octavio Martínez ha dejado claro que no están dispuestos a respaldar más radicalismos de AMLO.


El problema latente, es, no la toma de la tribuna, sino la movilización de la gente en las calles, ya que el ciudadano López, mantiene la idea de desplegar su ejército femenino en la operación "casa por casa", pero también, si fuera "necesario" en lo que él llama "demostraciones de resistencia pacífica", tales como enfrentar a uniformados.


López raya en la izquierda radical, una ultraizquierda capaz de censurar cualquier crítica, venida del interior de su partido, y si fuera del exterior, calificarla como de ultraderecha.


Vendrán tiempos electorales, y entonces, tendrá la última palabra el electorado. Solamente cada persona podrá definir hasta dónde se le permite llegar a alguien que con gusto cambiaría una gota de petróleo, por el derramamiento de sangre.

Etiquetas: ,

i-Negocios
*
Infoqus
*
w-Sports
*
w-Sex
*
w-Agencia
*
TuVehículo
*
Contenidos para tu Web
*
Políticas de Reproducción