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18 septiembre 2008

Tellabs exhorta a operadores móviles a cumplir con su tarea.


Por: Tarcisio Ribeiro,

Vicepresidente de Ventas para Latinoamérica de Tellabs.


El reciente lanzamiento del iPhone 3G dejó en claro cualquier duda que podría haber existido acerca de la explosión de datos móviles. En las primeras 48 horas de su entrada al mercado, un millón de usuarios corrieron a comprar el dispositivo, y se espera que para fines de año, las ventas lleguen a los 10 millones.


Para nuestra sorpresa según estimados de Gene Munster analista de Piper Jaffray, México quedó en 4° lugar en ventas del iPhone 3G a tan sólo 3 días de su lanzamiento, colocando 69,000 unidades en el mercado con Telcel.

Esto es apenas la punta del iceberg. El tráfico de datos ha sobrepasado al de voz en las redes móviles. Además de la gran variedad de aparatos que ya están en uso, las pantallas más grandes y las computadoras portátiles con capacidad 3G, van a empujar la demanda por datos móviles a niveles sin precedentes. Invariablemente, los suscriptores van a exigir servicios móviles de televisión, además de navegación en Internet y acceso a aplicaciones de la Web 2.0.

Cuidado con la brecha.


Cálculos conservadores señalan que para el año 2011, estaremos usando unos 200 millones de dispositivos móviles con acceso a la banda ancha. Cada vez más, estos dispositivos tienen capacidades para el uso de datos móviles de alta velocidad, y en tanto aumenta el tamaño de las pantallas, también se eleva la demanda por ancho de banda y los requerimientos por aplicaciones. Las redes actuales no están preparadas para manejar estas tendencias. Para cumplir con el reto, los operadores móviles tienen que manejar rápido el cambio tecnológico en sus redes.

Estos cambios se están dando en toda la red, desde las estaciones base hasta la red de retorno y hasta la red troncal. Dado el paso y la frecuencia de los cambios necesarios, la evolución táctica de la red ya no es la manera más eficaz de salir adelante. Ha llegado el momento de un cambio estratégico.

Un llamado a la acción.


El impacto de nuevos servicios de datos también trae a colación considerables retos comerciales para los operadores. Aunque en la mayoría de las redes los índices de datos están aumentando dos o hasta cuatro veces anualmente, no se ha visto el mismo incremento en los ingresos. Esta combinación de impulsores resulta en lo que se puede calificar como la tormenta perfecta, con la cual todos los aspectos de una red, los operativos, los de ingeniería y los comerciales, se ven presionados.

Esta situación implica que para cumplir con los índices de crecimiento de tráfico de manera rentable y eficaz en cuanto a costos, es imperativo que se vea una reducción en el costo por unidad de banda ancha, por un factor de diez veces al menos. Los operadores sólo pueden llegar a cumplir con estos objetivos a través de una reducción de las estructuras de costos, elevando la eficiencia en la red de retorno, haciendo las operaciones más eficientes y reduciendo los gastos de operación.

Es por eso que los operadores deben encontrar un enfoque estratégico para atender el reto de ofrecer servicios que exigen mucho ancho de banda a lo largo de combinaciones de protocolos de transporte cada vez más complejos. Y tienen que hacer que estos requerimientos encajen con estructuras de costos significativamente reajustadas.

Puede que esto parezca una propuesta radical. Es que después de todo, los operadores han hecho cambios tecnológicos tácticos e incrementales en la red de retorno por buenas razones. Pero ahora el cambio se da con demasiada frecuencia para que ese proceso sea eficaz.

Articulaciones flexibles para las redes .


Los operadores tienen que adoptar una estrategia de cara al futuro para implementar un modelo de suministro que cumpla con un servicio rápido, preciso y escalable de manera consistente, sin importar el tipo de servicio o de tráfico.

Los operadores pueden alcanzar este modelo mediante la creación de puntos de agregación en las redes de retorno que no cambien y que se manejen independientemente del transporte. Estos puntos de agregación funcionan como las articulaciones flexibles del cuerpo humano. Brindan una estructura estable y consistente a la vez que habilitan los componentes anexos, los servicios y protocolos para crecer y evolucionar con la flexibilidad necesaria.

Hacen posible la red de retorno para apoyar múltiples protocolos en paralelo con múltiples opciones de entregas de servicio y tipos de tráfico múltiples. También hacen posible que los planeadores de redes ofrezcan tráfico a través del protocolo de transporte más económico disponible sin impactar la calidad del servicio.

Este cambio estratégico no se tiene que implementar a lo largo de la red de la noche a la mañana, pero se debe planear en un esquema de tiempos que reconozca la velocidad que lleva la creciente demanda al igual que la necesidad de asegurar la entrega rentable del servicio.

Cada operador de telefonía móvil tiene su propio punto débil, ya sea que esté en la frontera de la red troncal, en la red agregada o en la estación base. Y es precisamente en ese punto donde se debe iniciar la instalación del punto de agregación o de cambio. En tanto se van aliviando los puntos débiles, el enfoque se puede extender al siguiente punto de tensión de la red hasta que se evolucione toda la red en una sola plataforma coherente.

El reajuste de las estructuras de costos.


Los operadores tienen que actuar ya, cuando la demanda está en su punto bajo y antes de que los volúmenes de tráfico sean irrefrenables. Si los operadores reducen las estructuras de costos a tiempo, estarán bien posicionados para competir en un mercado altamente competitivo porque sus costos operativos están en los niveles más bajos posibles. Esto se puede lograr a través de la entrega puntual de servicios y con el costo de transporte más bajo posible (ya sea a través de líneas de cobre subarrendadas o DSL, microondas o fibra).

La banda ancha móvil es un fenómeno persistente y la demanda por ancho de banda para datos móviles sólo va a aumentar. Para los operadores, la restricción en la capacidad resultante viene a presentar una oportunidad y un reto. Al adoptar un sólo enfoque de aprovisionamiento con puntos de agregación manejados hoy, pueden tomar el control para lanzar los servicios eficazmente. El retorno viene a ser el costo más bajo del transporte para cada servicio, así como el cumplimiento de las expectativas de los clientes con calidad de red monitoreada.

Cuando se implementan procesos de manejo de red consistentes y de punta a punta en toda su infraestructura, los operadores pueden reajustar sus estructuras de costos y alcanzar un nivel totalmente nuevo de eficiencia. Bueno, y ¿qué tal operaciones simplificadas o menos gastos operativos? Y más importante aún, entrega de servicios rápidos, precisos y escalables: la clave para la ventaja competitiva.


Tarcisio Ribeiro es el Vicepresidente de ventas de la región de América Latina y el Caribe (LAC) para Tellabs. Él es responsable de establecer las estrategias de ventas y del crecimiento del negocio de Tellabs en LAC mientras posiciona a la compañía a través de actividades enfocadas en cuentas clave y el programa de canal indirecto

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