lunes 4 de agosto de 2008
La sombra política sobre los Juegos Olímpicos de Beijing.

Por: Teresa Acero.
Desde principios de este año, los Juegos Olímpicos de Beijing han visto un sombrío tinte sobre el colorido de la cultura china que les cobija: la sombra de la política.
Y es que llevar la fiesta de los JJOO a un país comunista, no ha sido fácil, y quizá tampoco, la mejor decisión tomada por el Comité Olímpico Internacional.
Primero, por el constante acoso a quienes desean expresarse libremente. Mejor conocidos como disidentes, los nacionales chinos que no estén de acuerdo con el régimen encabezado por presidente chino Hu Jintao corren el riesgo de terminar en la cárcel. Como Wang Xiaoning, disidente chino, quien fue arrestado en 2002 por expresar su pensamiento a través de Internet.
Por otra parte, la represión sobre la cultura tibetana, ha sido el motivo de que diversos países hayan emitido alertas a sus deportistas, e incluso, haya políticos como el Presidente Zarkosy que en meses pasados dijera en torno a un posible boicot a los JJOO: "todas las opciones están abiertas"
Así mismo, en el largo recuento de la censura, la represión y el prohibicionismo de China, destaca su racismo, al haber prohibido a los bares que están en la zona más próxima a los estadios de Beijing, ofrecer el servicio a personas de piel negra o bien, a las mujeres de Mongolia, por presuntas acusaciones de las autoridades chinas, que relacionan a estas personas con el tráfico de drogas y la prostitución.
Por otra parte, se ha prohibido el acceso al país oriental, a enfermos de lepra, personas con enfermedades mentales, infecciones transmitidas sexualmente o tuberculósis.
El permiso para manifestarse.
China ha pensado en todo. Y es que también para aquellos que deseen manifestarse en contra o a favor de las decisiones del país oriental, deberán pedir permiso a las autoridades chinas con cinco días de antelación. Así, los manifestantes, podrán acceder a cualquiera de los tres parques autorizados por el departamento de seguridad del Comité Organizador de Beijing (BOCOG), sin afectar los intereses nacionales.
Para ello, las personas que deseen manifestarse, deberán presentar una solicitud acompañada de una identificación en las intalaciones del BOCOG, previendo un número de personas que ayude a la policía a mantener el orden.
Si los manifestantes fueran extranjeros, deberán además, comprobar su estancia legal en China y presentar toda solicitud en mandarín (idioma chino). Si fuera una ONG, una empresa o bien, una agencia estatal, se deberá anexar el sello o escudo de estas, a la solicitud.
La autoridad china responderá si otorga o no el permiso hasta dos días antes de la fecha solicitada para manifestarse.
Desde principios de este año, los Juegos Olímpicos de Beijing han visto un sombrío tinte sobre el colorido de la cultura china que les cobija: la sombra de la política.
Y es que llevar la fiesta de los JJOO a un país comunista, no ha sido fácil, y quizá tampoco, la mejor decisión tomada por el Comité Olímpico Internacional.
Primero, por el constante acoso a quienes desean expresarse libremente. Mejor conocidos como disidentes, los nacionales chinos que no estén de acuerdo con el régimen encabezado por presidente chino Hu Jintao corren el riesgo de terminar en la cárcel. Como Wang Xiaoning, disidente chino, quien fue arrestado en 2002 por expresar su pensamiento a través de Internet.
Por otra parte, la represión sobre la cultura tibetana, ha sido el motivo de que diversos países hayan emitido alertas a sus deportistas, e incluso, haya políticos como el Presidente Zarkosy que en meses pasados dijera en torno a un posible boicot a los JJOO: "todas las opciones están abiertas"
Así mismo, en el largo recuento de la censura, la represión y el prohibicionismo de China, destaca su racismo, al haber prohibido a los bares que están en la zona más próxima a los estadios de Beijing, ofrecer el servicio a personas de piel negra o bien, a las mujeres de Mongolia, por presuntas acusaciones de las autoridades chinas, que relacionan a estas personas con el tráfico de drogas y la prostitución.
Por otra parte, se ha prohibido el acceso al país oriental, a enfermos de lepra, personas con enfermedades mentales, infecciones transmitidas sexualmente o tuberculósis.
El permiso para manifestarse.
China ha pensado en todo. Y es que también para aquellos que deseen manifestarse en contra o a favor de las decisiones del país oriental, deberán pedir permiso a las autoridades chinas con cinco días de antelación. Así, los manifestantes, podrán acceder a cualquiera de los tres parques autorizados por el departamento de seguridad del Comité Organizador de Beijing (BOCOG), sin afectar los intereses nacionales.
Para ello, las personas que deseen manifestarse, deberán presentar una solicitud acompañada de una identificación en las intalaciones del BOCOG, previendo un número de personas que ayude a la policía a mantener el orden.
Si los manifestantes fueran extranjeros, deberán además, comprobar su estancia legal en China y presentar toda solicitud en mandarín (idioma chino). Si fuera una ONG, una empresa o bien, una agencia estatal, se deberá anexar el sello o escudo de estas, a la solicitud.
La autoridad china responderá si otorga o no el permiso hasta dos días antes de la fecha solicitada para manifestarse.
Etiquetas: Internacional, Politica, Sociedad
